Café bajo el techo pintado.

Roma, del primer espresso
al último aperitivo.
Las mejores experiencias aquí no están pensadas para mantenerte dentro del hotel. Están pensadas para ayudarte a vivir mejor la ciudad.
Quédate cerca.
Vive más.
Desayuno bajo los frescos. Roma a pie. Una copa de vino al regresar. Ayuda personal en recepción cuando la necesites. La experiencia es deliberadamente sencilla, local y humana.

Desayuno bajo los frescos.
Empieza el día en uno de los espacios más característicos del hotel: café, desayuno y la primera luz de Roma bajo un techo ricamente pintado.



Una pausa con Santa Maria Maggiore a la vista.
Después de un día por la ciudad, vuelve para tomar una copa y deja que Roma se ralentice a tu alrededor. La terraza es pequeña; las vistas no.
La ciudad se convierte en parte de tu día.
Camina hacia el Coliseo y el Foro Romano.
Regresa para una copa de vino y las vistas al atardecer.
Vuelve a una habitación pintada a mano.
El lujo de ser reconocido.
Una recepción cercana, ayuda práctica cuando la necesitas y recomendaciones locales adaptadas a la forma en que quieres vivir Roma.
- Recepción y concierge personalizados
- Consigna gratuita
- Recomendaciones locales
- Bar y momentos de bienvenida